lunes, 13 de octubre de 2008

La hermosura del Castillo de Belalcázar

Parece mentira que una obra de extraordinaria calidad, como el castillo de Belalcázar, haya quedado sumida en el limbo de las ruinas arqueológicas. Creo sinceramente que a los hombres de la comarca se nos debería caer la cara de verguenza por permitir, en muchas décadas y centurias, que una de las obras más relevantes de Andalucía y Castilla esté en el estado lastimoso en que se encuetra. Su estampa externa aún mantiene el orgullo de la fortaleza medieval que ensalzaba a los cuatro vientos el linaje de los Sotomayor; la prestancia de unas reformas de finales del s. XV que convirtieron aquel emporio castrense en una residencia elegantísima; y el rezumo de un palacete quinientista que aún aprovecho las vetas niqueladas del humanismo. Sin embargo, da pena velo por dentro, como un despojo de miseria que apenas si puede ya mantener el tipo de lo que fue; la panorámica sangrante de un desbalijamiento inmisericorde que nos llena de indignidad; el botín descarnado de los desarrapados (¡ay, que la Justicia divina reponga!) que un día se llevaron su indignidad y el pundonor de las bejaciones de antaño. Y por supuesto, las llagas aún abiertas con sangre de la francesada, que en el horizonte de la década liberal colmó el vaso de la devastación de aquella eminencia arquitectónica. A pesar de todo, el castillo de Belalcázar yergue al cielo en simpar batalla contra el tiempo lo más hermoso de Los Pedroches: esa torre del homenaje sin parangón en Andalucía (ni en Europa, que dijera Cooper); esos garitones con las excelencias de orfebrería labrada en piedra, y esas bóvedas que claman al cielo la superioridad técnica y artística de un maestro cuyo magisterio nos califica con chirriante silencio de ingratos y deshonestos. No obstante, visitando el castillo de Belalcázar aún se hincha el espíritu de grandiosidad y belleza, que es aún lo que porta esa estampa de una ruina arqueológica que se niega a sucumbir ante el tiempo de los injustos.

miércoles, 8 de octubre de 2008

La mala resaca del Ave en Los Pedroches

Aún perdura, de forma bastante grave, la resaca de la confirmación del AVE para los Pedroches; sobre todo el dispendio de florilogios y medallitis que se desprende de tal evento, secundado por el beneplácito de unos y otros comentaristas que aún entran al trapo de los merecimientos. Sinceramente pienso que no están las cosas para perder el tiempo. El desierto nos obnuvila, con un oasis al fondo, y nos creemos los reyes del mambo. Basta ya de pequeñeces y sigamos trabajando en serio; incluso esos que dicen ser (unos y otros) protagonistas de los logros. Es hora de que todos planteemos asuntos serios sobre la comarca, sobre iniciativas concretas que pueden plantearse al tenor de esta plataforma del Ave; son aspectos que corren una prisa extraordinaria, porque un medio de transporte de primera magnitud no es precisamente para verlo pasar, que eso ya lo hacemos. Creo que es necesario que todos esos argumentos que se arguían para defender la parada se hagan realidad, y eso se tiene que proyectar con ideas, con iniciativas, con planteamientos económicos, culturales; analizando qué es lo que se busca y que proyección hay que darle a este instrumento de desarrollo. No podemos dejar que eso fluya por su propia inercia, que casi siempre es desbaratadora y desorganizada; hace falta un enfoque global, político y social que encauce lo que ha de venir. Debemos de entender que si el AVE llega a ser un instrumento de desarrollo, tal como es de desear, debe incidir muy mucho en aspectos substanciales que implican a toda la comarca: su desarrollo de vías de comunícación; sus ámbitos económicos y sectores; sus expectativas turísticas (con un imprescindible proyecto global); sus potencialidades residenciales y de ocio, etc. En definitiva, se trata de establecer un camino de ruta para empezar a definir nuestro concepto de comarca, y eso debe de realizarse con amplitud de miras; con implicación de todos los sectores; con definición clara y aquiescente de todos los que vivimos en la comarca de Los Pedroches. Y los políticos, ¡ay! deberían tener muy claro que hay que estar ya trabajando muy en serio en enfoques globalizadores, en idearios, en la creación de estructuras económicas de desarrollo, etc. El sueño del Ave, y su consecución en términos aceptables, solo será realidad cuando seamos capaces de urdir un telar de desarrollo sostenible a la medida de nuestros intereses; bajo nuestros presupuestos económicos y culturales, y de no ser así no será más que un caos, el desaprovechamiento para la comarca y la insatisfacción (incluso) para la eficacia de una infraestructura tan poderosa como es el Tren de Alta Velocidad.

sábado, 4 de octubre de 2008

Confirmación de la Parada del Ave en Los Pedroches

Por fin, después de una agónica espera, el presidente de Junta de Andalucía ha confirmado la parada del Ave en Los Pedroches. En principio, no cabe otra cosa que felicitarnos por esta magnífica noticia, que viene a colmar una de las aspiraciones más ansiadas y luchadas de los habitantes de la comarca; seguramente la concienciación más grande sobre un tema colectivo de esta tierra. Ahora toda seguir luchando y vigilando muy de cerca el cumplimiento y la llegada real del tren, la estación que se haga, las condiciones, paradas, etc. Después de un dilatado periplo de lucha infructuosa y desalentadora, se ha alcanzado uno de los objetivos más satisfactorios para el desarrollo de esta tierra, que tendrán una amplia proyección a nivel económico, político, cultural, etc. De otra parte, también convendría extraer algunas de las lecciones que deberíamos aprender de inmediato, que nos ayudarían bastante en el futuro: en primer lugar, que se pueden obtener grandes metas con la ilusión y la decidida intervención del Pueblo en los asuntos públicos; qué los políticos están, la mayor parte de las veces a sus cosas (sueldo, prevalencia en el poder, a las órdenes de..., etc.), y no son precisamente fuerzas de una eficacia aceptable, y ello se cambia en los sistemas democráticos de determinadas formas (a partidos y personas, que están ahí de no se sabe cuando...); en tercer lugar, que debemos mirar muy alto y largo para determinar ahora que tipo de comarca queremos (a todos los niveles), y para ello se sigue precisando una acción conjunta de toma de decisiones, participación, proyecciones de futuro, etc. También es necesario afianzar las formas de lucha y comprobar, ahora más que nunca, que las personas más activas en esta aspiración lo son también para otras (no sea que, conseguidos ciertos beneficios..., ya no importa tanto la comarca); y por supuesto, la movilización de todos aquellos que aún prevalecen impávidos, para que otros luchen por todos. Sinceramente creo que esto es simplemente un punto de partida para poder despertar de un largo letargo, pero hay motivos más que suficientes para tener ilusión y convertir a nuestra tierra en un ámbito de desarrollo sostenible, sin perder lo mejor que nos caracteriza: un entorno medioambiental maravilloso; una gente sencilla y una vida razonablemente buena en lo económico. Entre todos, y poco a poco, debemos ir denifiendo nuestra comarca (a nivel geográfico, político, económico y ambiental), nuestras espectativas culturales y nuestro marco existencial dentro del marco geopolítico y democrático del s. XXI que nos toca vivir. Hacer prevalecer las esencias de nuestro pasado mirando muy alto hacia las más altas cumbres del futuro sin complejos. Nuestra comarca no solamente está en el corazón de Andalucía, sino en centro neurálgico y nudo estratégico del sur de España, que conecta con otras comundidades de extraordinaria importancia.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Feria y Fiestas de Pozoblanco

Ya está aquí, la última y más grande de las ferias y de Los Pedroches. Aunque oficilamente se inicie el próximo martes, el telón ya se ha levantado repleto de actos diversos y actividades para este fin de semana (pregón, competiciones, hípica, aeromodelismo, etc.). La capital del valle desplegará como siempre todo su brío para festejar la feria y acoger a las gentes de toda la comarca: porque la feria de Pozoblanco es un poco la feria de todos. Tal vez el recinto ferial haya despersonalizado un tanto (como en todas las urbes) el clima festero de la ciudad (debate ya plenamente superado), pero es innegable que aún se respira dentro de Pozoblanco el clima de fiesta como en un pueblo de los nuestros. Las actividades programadas son ingentes, y para todos los gustos, pero la esencia de la feria siguen siendo los toros y las aparcerías, que debieran potenciarse cada día más en bares de nuestras calles y barrios, dejando el recinto para otras horas y menesteres. Cada cual puede elegir la oferta cultural de su agrado, que van desde la Exposición Internacional de Escultura a las muestras de teatro; desde los toros al futbol, la música y la hípica..., y un largo etcétera que se puede disfrutar. En esencia lo de siempre, pero gusta ver como la dinámica urbe se frena estos días para gozar de un merecido descanso; el final de un largo periplo anual que gira en torno al negocio y la vida de la comarca; también el inicio de un nuevo año que se proyecta ya, de forma decidida, cuando termina la feria. Todo está ya preparado, los ánimos en alza y el pecho henchido de ilusión y esperanza para embestir este acontecimiento que año tras año nos confirma que el ciclo de la vida sigue. Y tal vez, como dijera algún sabio, sea imprescindible tirar la casa por la ventana, porque sino explotamos, en esta vida monótona que a veces (contradictoriamente) ni siquiera encontramos alicientes. Claro que ya no tenemos las necesidades de antaño (porque fiestas nos sobran), pero también es cierto que las ferias suponen un revulsivo espiritual de confraternización que el diario no nos ofrece; una integración social que el mundo actual nos niega; y un dispendio de derroche que nos hace sentir económicamente ricos, a pesar de que la crisis está llamando a nuestras puertas de forma grave. Sin embargo, la ilusión de un día de Ferias es como la noche de Reyes: no conviene romperla. El mundo se caería sin perspectiva de futuro. Algo tan ancestral como la feria, a pesar de su bagaje económico, debe ser tan bendita como el agua. No rompamos el hechizo. Felices fiestas a todos los pozoalbenses.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Financiación para el Turismo de Los Pedroches

La semana pasada los mass media se hacían eco, con bastante sorpresa por nuestra parte, de los planes de Turismo por parte de la Junta de Andalucía. Se habla de cantidades bastante respetables que ascienden a 4,5 millones de euros, que no es pecata minuta. Una iniciativa para el turismo sostenible destinada a potenciar la oferta turistica, tanto monumental como ambiental. No voy a negar que parecen muy buenas intenciones, y palabras no le faltan por activa y por pasiva, pero también tengo que manifestar mis recelos en algunos aspectos. La promoción se hace desde la Junta (entidad política), y pretende beneficiar a todos los municipios (económica y culturalmente), si bien no sé con claridad quien va a gestionar no solamente los fondos, sino la concreción de las iniciativas; los proyectos y cauces (instituciones, privados, etc.); la definición en términos reales de unas actividades y programas que requieren hilar muy fino. Parece claro que la Mancomunidad pondrá en marcha sus programas para potenciar visitas turísticas, y a los colegios se les facilitarán también, y no dudo que eso sea algo necesario e imprescindible; sin embargo, me queda la duda de la auténtica promoción de la comarca y en los términos en los que se va a hacer: cómo y para qué se va a atraer a visitantes de Córdoba y de otras provincias, del extranjero, etc.; cuál es el tipo de ámbito turístico en el que nos convertiremos; en qué medida se van a beneficiar o alterar nuestras potencialidades, etc. También tengo dudas muy graves sobre las restauraciones y rehabilitaciones de edificios (cuáles y criterios de restauración), pues realmente deben de existir unos criterios muy claros y unas preferencias ineludibles, y eso a veces entra en contradicción con la búsqueda de beneficios para todos (pues el patrimonio más relevante es el que es). Está claro que se pueden complementar iniciativas de todo tipo, pero repito que hay que hilar muy fino, porque nos estamos jugando el futuro de la comarca a todos los niveles, para bien o para mal. Hasta ahora faltan, a mi entender, puestas en común de todos los agentes sociales (instituciones, privadas, especialistas, etc.) y un programa general de intervención en este sentido, y bastaría con señalar la reiteración de ferias y exposiciones, museos, etc. con unos mismos contenidos y con planteamientos similares (en tiempo y en forma). Si se quiere que la comarca adquiera una dimensión diferente a la que actualmente tiene, hay que trabajar más de forma colegiada y saber muy bien lo que queremos: qué tipo de comarca, que enfoque turístico, qué bienes materiales es imprescindible potenciar, cuáles fiestas se pueden revalorizar (potenciando otras con indudables signos de identidad y que tal vez no tengan la notoriedad mediática de otras, etc.); en fin que se presenta una amplia panorámica para el turismo que es necesario saber aprovechar. En todos estos planteamientos hay que seguir unas pautas y secuencias, tener el apoyo de profesioales, consensuar con sectores diversos (culturales, económicos, etc.), etc, que de no seguirse de forma adecuada pueden realmente crear un caos para los años venideros y una oportunidad desaprovechada. Veremos como empiezan a moverse quienes tienen que hacerlo, que no debe de ser de otra forma que emperzar por lo primero y más neceario: saber qué queremos entre todos.

sábado, 6 de septiembre de 2008

¡Por fin, el agua en Los Pedroches!

Ayer llegó, por fin, el agua a Los Pedroches. Y es que no hay nada como que la Naturaleza vaya por sus fueros, haciendo lo que debe, permitiendo que se produzca paulatinamente el cambio en el campo, en la atmósfera y en hombre. Eso, en conjunto, también es ecología. Se limpia la atmósfera y se límpian las malezas del estío, pero sobre todo empieza a empaparse la tierra para que progresivamente pueda de nuevo regenerarse el ciclo natural. Antaño se sembraban por ahora nabos con las primeras aguas de septiembre, y se empezaba a alzar y binar el terruño para preparar la sementera. Hoy día, apenas si la actividad profesional y el finiquito de las vacaciones nos permiten detectar los cambios estacionales, porque el agua apenas si la sentimos en nuestras carnes desde nuestra burbuja urbanita. Sin embargo, a mí me gusta salir al campo y disfrutar del agua, un día y otro, sitiendo la humedad y el olor del suelo; observar los cambios que se producen y respirar fuerte y profundo; mirar al cielo claro y comprobar cómo poco a poco es estío fenece y el sol va perdiendo la batalla en el horizonte. Ayer comenzó de nuevo la carrera de la vida, y ¡Pardiez!, que también exige que nosotros cambiemos de ideas e ilusiones, que fijemos proyectos y definamos metas. La rutina a veces nos envuelve y nos engaña haciendonos creer que estamos en un círculo vicioso de reiteración, cuando no hay nada más falso: el hombre tiene, tenemos, la posibilidad de hacer la vida a nuestro antojo; convertir el otoño en festivo y divertido; ser creativos y disfrutar de la calle y del tiempo; de las relaciones y demás. Claro que sí.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

La serpiente multicolor en Los Pedroches (con dominio del rojo reivindicativo)

Una fecha más para disfrutar en Los Pedroches. Ayer pasó por la comarca la Vuelta Ciclista a España, atravesando de lleno Pozoblanco, Pedroche y Torrecampo. Para los amantes del ciclismo fue una jornada más con este apasionante deporte, si bien en las puertas de nuestras casas; para el público pedrocheño una emocionante panorámica repleta de deportistas, colores y vitores que rompió a la hora del rancho con la cotidianidad mundana. La serpiente multicolor no defraudó con su dinamismo y espectacularidad, quebrando por un momento la serenidad y quietud sempiterna de nuestros pueblos. En esta ocasión la noticia a destacar no debe ser otra, sin embargo, que la importante implicación de los ciudadanos de Los Pedroches en la reivindicación del tren, que ya basta de gritarlo a los cuatro vientos; y los políticos sumidos como siempre en el silencio estridente de su desvenguenza, sin decir ni mu (vamos, a lo suyo, la poltrona y a vivir que son dos días).Pero la voz del Pueblo se alzó una vez más con fuerza con multitud de banderas rojas gritando como en el Sitio de Zaragona: y entre los muertos habrá siempre una lengua viva para decir que Los Pedroches no se rinden. Seguiremos luchando, día a día, y a pesar de los políticos, por una tierra desarrollada, ilusionada, que camina hacia adelante, y que ya no permite que la embarguen en el silencio y la pobleza secular. La Vuelta Ciclista a España ha sido, una vez más, una magnífica plataforma para disfrutar con el deporte y arrancar la nueva campaña de lucha por el tren, que ha empezado de nuevo...

QUE PARE EL TREN EN LOS PEDROCHES

QUE PARE EL TREN EN LOS PEDROCHES
Vista Parcial de la Manifestación en la Estación de Villanueva