Hace ya varias semanas que se entregaron los Premios Encina de Los Pedroches, y cabría hacer sobre ello algunos comentarios. Primeramente dar la enhorabuena a los premiados, que deben disfrutar de ese cumplimiento por parte de la comarca, que les ha concedido ese galardón. Dicho esto, rápidamente hay que poner sobre la mesa algunas cuestiones de suma importancia, y que a mi entender deben de considerarse muy seriamente: creo que está bastante claro a estas alturas, y es vox populi , que existe un descontento bastante generalizado respecto a estos premios; no solamente a nivel político de ciertos grupos (como se pone de manifiesto en la presente edición), sino por parte de los vecinos de Los Pedroches, de las instituciones e incluso de miembros que participan directa o indirectamente de alguna manera en todo este tinglado. Los males que se le achacan son muchos y muy diversos, desde el propio sentido de los premios a la formulación, orientación y desarrollo con que se conciben y ponen en práctica. Son cuestiones todas ellas de no poca enjundia, pues en el fondo generan problemas graves de forma y contenido, y tal vez sea porque no se tiene muy claro qué es lo que se quiere..., qué se busca con ellos y hacia donde se orientan. Por ahora se observan algunas cuestiones de forma bastante objetiva: que están, de una u otra, forma politizados y muy directamente relacionados con la cosa política, e institucionalizados por parte de la Mancumunidad y los Ayuntamientos; y no faltan quejas tampoco desde el ámbito de las críticas hacia los medios de comunicación, que a veces su independencia está debilitada por la proximidad o lejanía (más proximidad que otra cosa) a los políticos y las instituciones, subvenciones, apoyos, etc. Tampoco parece que haya consenso en cuanto al desarrollo de los espectáculos de entrega, que no acaban de gustar por muchas razones (desorganización, cutrez en el contenido, protagonismos, premiados, etc.). Inevitablemente inciden en ello las premisas anteriores, es decir, quiénes promueven estos premios y para qué, que es la cuestión primordial.
Pienso sinceramente que la cuestión debe plantearse muy seriamente desde el fondo. Personalmente creo que no es malo que existan estos premios, y pueden tener un gran sentido si están enfocados adecuadamente; y éste, a mi entender, debe ser el de favorecer una conciencia comarcal, el de apostar entre todos por una colectividad vinculada por lazos históricos y que cohabita en un mismo espacio geográfico; unos vecinos que han generado unos principios culturales que les singularizan dentro del marco provincial cordobés, andaluz , español y europeo; defender una tierra que vive bajo unos mismos parámetros socio-económicos y precisa del impulso de todos para apostar, de forma decidida, por un futuro que represente la defensa de los valores culturales y señas de identidad; y el impulso hacia formas de desarrollo compatible con el medio rural que nos define. Los Pedroches somos esencialmente gentes de pueblo (sanas), con un marco físico precioso y con una forma de ser que nos define; y ello lo queremos defender al ultranza sin menoscabo de unos adecuados niveles de bienestar y desarrollo sostenible. Creo que estos son en general los presupuestos básicos de la comarca, pero es neceasrio y fundamental que se asienten algunos aspectos de relieve, como la inminente necesidad de potenciar la conciencia de comarca. A veces se nos olvida que se trata de un concepto nuevo y reciente, pues a pesar de convivir en un mismo marco geográfico no hemos tenido todos un idéntico pasado; no ha existido una homogeneidad socio-económica y ni una identidad cultural; ni por supuesto un sentido de unidad en los planteamientos actuales, buscando nuestra definición de Pueblo singular y propiciando un mismo futuro. Ha sido en las últimas décadas (s. XX) cuando se han suscitado los mayores atisbos de hacer comarca, empezando por las formas más simples (el propio nombre) y propiciando intereses económicos, políticos, culturales, etc. Sin embargo, queda aún un largo camino por hacer, pues falta unidad de acción y de concepto, sobran encontronazos entre pueblos e instituciones, protagonismos, reiteraciones en actos, etc. En definitiva, debemos buscar un encuentro que verdaderamente aúne posiciones a todos los niveles, y que se conforme un horizonte de intereses válidos para todos. Efectivamente, no es cosa de un día.
Bajo estos presupuestos teóricos, expuestos de forma sumaria y a bote pronto, habría que entender el Premio de Encina de Los Pedroches. Pienso que aunque es un acto pequeño y puntual puede favorecer el sentimiento de comarca, y pergeñar progresivamente esa conciencia que precisa ir asentando y definiendo la población de Los Pedroches. Tal vez los premios en sí mismos no sean, ni deban ser, más que una simple escusa para potenciar lo que interesa, que es impulsarnos como colectivo y sentirnos unidos, con unos mismos objetivos, con unos mismos horizontes de futuro que puedan servirnos para para andar a diario en este mundo globalizado. Desde este planteamiento, los objetivos parecen nítidos, pues se trataría simplemente de propiciar entre TODOS un espacio (físico y espiritual) común, y por ello es imprescindible que se implique un abanico más amplio y distinto de actores en la formulación y desarrollo de los premios (asociaciones, vecinos, colectivos, etc.).
Por otro lado, el cambio y la dinamización de enfoque supone también nuevos objetivos respecto a los premiados o aquiénes se quiere premiar. Si el gran objetivo es la COMARCA hay que definir muy bien lo que se busca en sentido amplio: pues hacer comarca no solamente es figurar más en los períodicos, o salir en más fotos..., o personas prestigiadas por grandes títulos (catedráticos, etc.); creo que son muchas las personas que a diario viven y defienden el espíritu de la tierra con sus trabajos, propiciando el desarrollo económico y cultural, etc.; la excelencia a menudo está más en lo cotidiano de lo que nos pensamos, pues son las personas que realmente levantan los pueblos y naciones. No quiero decir con ello que no se deba premiar o valorar a quienes de forma evidente han alcanzado un determinado estatus (académico, institucional, económico, etc.), que obviamente deben de ser merecedores en ocasiones de los susodichos galardones; pero no solamente por los oropeles del título o de la política. Creo que sobre todo hay que vincular muy especialmente la excelencia personal y profesional con el espíritu de comarca, con la defensa de nuestros intereses y el impulso social y cultural de nuestra tierra; con el afán de esas personas por ensalzar con humildad y modestia nuestros valores sin estar esperando dádivas ni prebendas institucionales. Lo que sí parece claro es que en tales decisiones deben intervenir una mayor variedad de criterios y personas, y no es tan difícil premiar a los más destacados en lo que nos interesa a todos. Desgraciadamente no son muchas las personas que, anualmente y a diario, brillen con luz intensa sobre los demás en la defensa de nuestros intereses comarcales.
La gala de entrega se mejorará en la medida en que lo anterior esté comprendido y se formulen unos premios de Los Pedroches con un auténtico sentido. Si hemos definido bien los objetivos, y nos reunimos amblamente con un fin comarcal (en el que se puenden hacer planteamientos muy dispares), ya se han conseguido algo; si además las personas elegidas son el resultado de unos criterios válidos y aceptados por todos, establecidos de acuerdo con nuestros intereses, pues se consolidará y pretigiarán los premios y a los premiados; sobre todo por ser personas excepcionales, con la excelencia de su actuación por delante, y siendo modelos a seguir en la lucha y defensa de nuestra tierra. Todo ello hará, como digo, que la gala gane en forma y en contenido, que si ahora no lo tiene es precisamente por que camina a la deriva, sin una definición clara de lo que se quiere.
Así pues, entiendo que debemos empezar por lo primero, que no es otra cosa que establecer una mesa amplia y general (no los de siempre, los políticos de la foto y los personajes que se juntan para cuestiones de cultura) de debate para establecer qué es lo qué queremos y como debemos de hacerlo. El premio Encina de Los Pedroches, no obstante, no debe se ser más que un pequeño pilar de toda una intensa labor que debe de comenzar a realizarse en pro de la comarca. Es nuestro futuro.
sábado, 19 de julio de 2008
viernes, 27 de junio de 2008
El campo de Los Pedroches
El campo de Los Pedroches, y su paisaje natural, siempre es la mejor oferta para la salud de mente y el ocio. Véase si no, aquí en el ruedo del pueblo, la magnífica estampa de las yeguas pastando apaciblemente. Esto es lo bueno que tenemos en los pueblos, que podemos admirar a la puerta de casa el mejor escenario vital, llevando una vida serena y una habitabilidad razonable en relación con nuestro medio ambiente; sin apenas renunciar a nada de lo importante. Además, los équidos nos permiten mantener en cierta forma la estampa de la tradición cultural, a pesar de todo el aderezo de la modernidad, pero aún trasmiten en los Piostros algo de la esencia histórica. Un simple paseo por los contornos del caso urbano nos ofrece casi siempre una estampa bonita, sin necesidad de rebuscar demasiado en los recovecos del artificioso publicismo turístico.
miércoles, 25 de junio de 2008
Pozoblanco: la Alineación ..Ayuntamiento en crisis
Una vez más deberíamos volver sobre el tema de la alineación de la Avda. Marcos Redondo de Pozoblanco, que tuvo en la noche de ayer un nuevo capítulo en el pleno municipal. Mucho me gustaría ser capaz de sintetizar el contenido, los debates y desvaríos de tamaña circunstancia, pero una se siente impotente e incapacitada intelectualmente para comprender ya mínimamente todo ese asunto. Los políticos, que no son otra cosa (en el peor de los términos y conceptos en que se pueda pensar) que leguleyeos sin estudios, han dado una vez más muestra de su incompetencia política: unos y otros. Que si mociones de no sé que...; que si no se cual..., ¡vamos, que peor que niños chicos autistas, hablando en diferentes idiomas, ciegos, y sin darse cuenta de que están en la casa del vecino. Lo que está claro es que Pozoblanco tiene dos problemas: uno el compendio de asuntos que a diario deben de resolverse con tranquilidad y eficacia (y no se hace, porque están en otras cosas); y otro los políticos incompetentes que son incapaces de solucionar este entuerto. Está claro que el gobierno municipal actual está ya incapacitado para gobernar, pues no salen ni pueden salir sus propuestas, pero mayor gravedad tiene el asunto cuando la oposición es también incapaz de quitar al gobierno local, mareando la perdiz una y otra semana sin atreverse a nada. Como el perro del hortelano. ¡Vaya situación la que se ve desde fuera...! lo malo de este juego es que lo hacen necios en el campo de la verdad (de la realidad misma) y con el dinero de los demás.
martes, 24 de junio de 2008
La Cencerrada de San Juan en Pozoblanco
No hay en el orbe mediterráneo noche más festera que la de San Juan Bautisma. Y no es para menos. La llegada del solsticio de verano enerva los espíritus desde la antigüedad, como algo cósmico entre el hombre y la tierra, y desde los ancestros más lejanos se celebran en la noche los rituales del agua, el fuego y la tierra. La noche más corta del año (salvando el rigor científico, pues es la del 20 al 21) deja estelas de renovación en nuestro cuerpo y nuestra mente. Fiesta y cansancio hasta la estenuación para muchos, pero también ese prurito cierto para todos de quemar asperezas y rencores, maleficios y malos rollos. La Naturaleza siempre enseñando..., y la Iglesia Católica siempre aprendiendo y utilizando habilmente las circustancias: no en vano se apropió una vez más de este rito paganizante, integrándolo con su ciclo litúrgico, cumpliéndose seis meses después de la Natividad (20-21 de Diciembre). Felicidades a todos los Juanes y Juanas, que en el día de su onomástica tienen la suerte de cumplir con la tradición más ancestral del hombre, y consciente o inconscientemente perpetúan las relaciones cósmicas con el universo mismo. En Pozoblanco, ahí al lado, se celebra en la madrugada (que hoy no la he escuchado) la cencerrada con la chiquillada, que desgraciadamente se va perdiendo de forma grave, y simplemente se sostiene algunos años con la aquiescencia de algún voluntarioso, como D. Juan Moreno, que sin embargo hace que prevalezca una tradición bonita y cargada también de esencias históricas; no solamente festivas, sino económicas, políticas y culturales. Hoy día se han perdido muchos de los rituales que la celebración llevaba consigo, aunque algunos de ellos aún los tengo en la memoria. Esta mañana me ha despertado en mi pueblo un cencerro arrastrado por un coche, y sin querer el pecho se me ha hinchado como a una niña. Lástima que esta tradición no se revitalice con mayor brío, porque de verdad merece la pena. La decadencia de estos rituales tiene mucho que ver con este carácter urbanita que se ha apropiado de Pozoblanco, pues no en vano la terciarización económica ejerce su imperio; y el campo y la naturaleza queda ya dentro de la esfera del ocio y la diversión. Algún día se recuperará San Juan, pero eso sí, ya sin las esencias de los hombres y mujeres de la Tierra, los que aún miramos al cielo por la mañana como instrumento regulador de nuestra existencia.
viernes, 20 de junio de 2008
Pozoblanco en espera...alineación y gobierno
La capital del valle (con perdón, y con la debida licencia) dormita anestesiada por la inyección crítica de los problemas políticos que la abordan. Tal vez los más graves de su historia, al menos que se sientan como tales por una buena parte de los ciudadanos; o eso es lo que al menos sentimos desde fuera. El tema de la Alineación de la Avda. Marcos Redondo y la moción de censura les han sumido (al Ayuntamiento) en un estado de rareza civica y social que es digna de análisis. Por una parte un problema urbano que no se ha sabido abordar por parte del poder político, acelerándo las discordias y acentuando las tensiones entre ediles; de otro lado las intrigas políticas, que al tenor de lo anterior (y también a otros tenores) tampoco han sabido resolverse por parte de las fuerzas políticas. Parece mentira que un tema tan grave, y de tanta trascendencia para la ciudadanía, se mantenga latente durante varias semanas sin decir nadie que esta boca es mía: unos porque esperan con miedo a ver que hacen los otros; otros porque la soledad y la impotencia les embarga, sin poder con los unos, ni con los otros; y los terceros porque la cobardía y la insolvencia les puede..., etc. Y los ciudadanos perplejos por una situación absurda que no tiene fin, y si lo tiene los políticos se lo callan sin decir ni mu. En la otra esfera de la vida, los foros, está el ambiente que trina, y se ve que los temas vibran con la fuerza de un ciclón, pero apenas si pueden disimular la impotencia que poseen; pues al fin y al cabo son simplemente ciudadanos que no pintan nada en la vida política. Las grandes decisiones las tomán los Dioses del Olimpo cuando les viene en gana, y pueden permitirse el lujo de tener al pueblo (sin P) en ascuas durante meses, que para eso son dioses. Una está ya muy harta de estas situaciones que arrogan el sentido común, que disuaden de la existencia de la racionalidad política, y que a fin de cuentas toman a los ciudadanos por lelos. Eso sí, la vida parace seguir con la inercia de la cotidianidad, pero...¿cómo es posible que funcione -me pregunto yo- un ayuntamiento y sus ediles con estas cuitas de por medio? Misterios tiene la vida, sin duda, y este de Pozoblanco debe der uno de ellos.
El próximo martes parece que se celebrará un pleno que resolverá todos estos interrogantes, y bien creo que dejará muy claro que la Política es política, y los Políticos, políticos; siguiendo la vida misma con la estela de incertidumbre que siempre, aprendiendo a olvidar que el ser humano es un animal de costumbres. Creo que aún le queda mucho a los colectivos por arrogarse el derecho político de la Soberanía.
El próximo martes parece que se celebrará un pleno que resolverá todos estos interrogantes, y bien creo que dejará muy claro que la Política es política, y los Políticos, políticos; siguiendo la vida misma con la estela de incertidumbre que siempre, aprendiendo a olvidar que el ser humano es un animal de costumbres. Creo que aún le queda mucho a los colectivos por arrogarse el derecho político de la Soberanía.
jueves, 19 de junio de 2008
Actividades de Verano en Los Pedroches
Prácticamente, en todos los ayuntamientos de la comarca hay ya programados un amplio abanico de actividades para el estío, cada cual con sus posibilidades económicas y los resursos de sus concejalías. Los más pequeños cuentan con juegos y deportes, además de las actividades de piscina, y el encanto y la tradición de las ferias de Agosto, que son sin duda el valor principal para todos los vecinos de la localidad. Los más grandes, como Pozoblanco, desarrollarán un amplio programa con una apretada agenda, donde tienen cabida los deportes, los juegos, la música, el Folklore, etc. Las actuaciones más atrayentes están, lógicamente, en función del dinero, y ahí está la pasada actuación de El Barrio, la venidera de Manolo García, el Festival de Folk, etc. Como decía el otro día, estamos de lleno en esa vorágine de propuestas que pretenden cubrir todo el espectro de posibilidades, y si bien es cierto que no vamos a criticarlas, sí tengo que decir, que cada vez debemos de ser más críticos a la hora de elegir y determinar nuestras mejors opciones. Obviamente hay mucho de relleno, y aparentemente todo está cubierto, pero realmente no es así ni mucho menos; se pueden proponer muchas actividades de entidad para jóvenes, infancia, madurez y viejos, y las instituciones tienen que proyectar cuestiones con chispa y atractivo, que sean capaces no solo de dinamizar a los ciudadanos, sino buscar su desarrollo placentero.
martes, 17 de junio de 2008
Premios y más premios
Hace mucho tiempo que los jóvenes, y menos jóvenes, están saturados de premios y competiciones de una u otra índole. Parece mentira como un hecho, que en principio debiera ser un estímulo cultural, se haya convertido en una simple diarrea de convocatorias de diferente índole que ya nada, o muy poco, provocan al ciudadano. Tal vez sea simplemente mi percepción personal, muy sesgada por la mirada de antaño, en que los premios y convocatorias escaseaban y se miraban con una gran inquitud; con aspiraciones intensas por conseguir algo que de otra manera en forma alguna se podía alcanzar. Hoy día todos los ayuntamientos e instituciones (fundaciones, centros culturales, institutos, etc.) promueven un día y otro también iniciativas diversas, y eso es magnífico; sobre todo si tuvieran fuste (y para ello hay que dárselo de alguna manera) y se aprovecharan de una forma satisfactoria por parte de los usuarios. Qué no sé realmente si se hace. No obstante, al hilo de lo dicho, habría que difundir la convocatoria que el Ayuntamiento de Pozoblanco viene realizando anualmente sobre Premios de Investigación Científica sobre temas de la localidad y la comarca.
http://www.pozoblanco.es/informacion/informacion-cultural/actividades-culturales/premios-literarios-de-investigacion.php
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QUE PARE EL TREN EN LOS PEDROCHES
Vista Parcial de la Manifestación en la Estación de Villanueva