lunes, 15 de septiembre de 2008
Financiación para el Turismo de Los Pedroches
La semana pasada los mass media se hacían eco, con bastante sorpresa por nuestra parte, de los planes de Turismo por parte de la Junta de Andalucía. Se habla de cantidades bastante respetables que ascienden a 4,5 millones de euros, que no es pecata minuta. Una iniciativa para el turismo sostenible destinada a potenciar la oferta turistica, tanto monumental como ambiental. No voy a negar que parecen muy buenas intenciones, y palabras no le faltan por activa y por pasiva, pero también tengo que manifestar mis recelos en algunos aspectos. La promoción se hace desde la Junta (entidad política), y pretende beneficiar a todos los municipios (económica y culturalmente), si bien no sé con claridad quien va a gestionar no solamente los fondos, sino la concreción de las iniciativas; los proyectos y cauces (instituciones, privados, etc.); la definición en términos reales de unas actividades y programas que requieren hilar muy fino. Parece claro que la Mancomunidad pondrá en marcha sus programas para potenciar visitas turísticas, y a los colegios se les facilitarán también, y no dudo que eso sea algo necesario e imprescindible; sin embargo, me queda la duda de la auténtica promoción de la comarca y en los términos en los que se va a hacer: cómo y para qué se va a atraer a visitantes de Córdoba y de otras provincias, del extranjero, etc.; cuál es el tipo de ámbito turístico en el que nos convertiremos; en qué medida se van a beneficiar o alterar nuestras potencialidades, etc. También tengo dudas muy graves sobre las restauraciones y rehabilitaciones de edificios (cuáles y criterios de restauración), pues realmente deben de existir unos criterios muy claros y unas preferencias ineludibles, y eso a veces entra en contradicción con la búsqueda de beneficios para todos (pues el patrimonio más relevante es el que es). Está claro que se pueden complementar iniciativas de todo tipo, pero repito que hay que hilar muy fino, porque nos estamos jugando el futuro de la comarca a todos los niveles, para bien o para mal. Hasta ahora faltan, a mi entender, puestas en común de todos los agentes sociales (instituciones, privadas, especialistas, etc.) y un programa general de intervención en este sentido, y bastaría con señalar la reiteración de ferias y exposiciones, museos, etc. con unos mismos contenidos y con planteamientos similares (en tiempo y en forma). Si se quiere que la comarca adquiera una dimensión diferente a la que actualmente tiene, hay que trabajar más de forma colegiada y saber muy bien lo que queremos: qué tipo de comarca, que enfoque turístico, qué bienes materiales es imprescindible potenciar, cuáles fiestas se pueden revalorizar (potenciando otras con indudables signos de identidad y que tal vez no tengan la notoriedad mediática de otras, etc.); en fin que se presenta una amplia panorámica para el turismo que es necesario saber aprovechar. En todos estos planteamientos hay que seguir unas pautas y secuencias, tener el apoyo de profesioales, consensuar con sectores diversos (culturales, económicos, etc.), etc, que de no seguirse de forma adecuada pueden realmente crear un caos para los años venideros y una oportunidad desaprovechada. Veremos como empiezan a moverse quienes tienen que hacerlo, que no debe de ser de otra forma que emperzar por lo primero y más neceario: saber qué queremos entre todos.
sábado, 6 de septiembre de 2008
¡Por fin, el agua en Los Pedroches!
Ayer llegó, por fin, el agua a Los Pedroches. Y es que no hay nada como que la Naturaleza vaya por sus fueros, haciendo lo que debe, permitiendo que se produzca paulatinamente el cambio en el campo, en la atmósfera y en hombre. Eso, en conjunto, también es ecología. Se limpia la atmósfera y se límpian las malezas del estío, pero sobre todo empieza a empaparse la tierra para que progresivamente pueda de nuevo regenerarse el ciclo natural. Antaño se sembraban por ahora nabos con las primeras aguas de septiembre, y se empezaba a alzar y binar el terruño para preparar la sementera. Hoy día, apenas si la actividad profesional y el finiquito de las vacaciones nos permiten detectar los cambios estacionales, porque el agua apenas si la sentimos en nuestras carnes desde nuestra burbuja urbanita. Sin embargo, a mí me gusta salir al campo y disfrutar del agua, un día y otro, sitiendo la humedad y el olor del suelo; observar los cambios que se producen y respirar fuerte y profundo; mirar al cielo claro y comprobar cómo poco a poco es estío fenece y el sol va perdiendo la batalla en el horizonte. Ayer comenzó de nuevo la carrera de la vida, y ¡Pardiez!, que también exige que nosotros cambiemos de ideas e ilusiones, que fijemos proyectos y definamos metas. La rutina a veces nos envuelve y nos engaña haciendonos creer que estamos en un círculo vicioso de reiteración, cuando no hay nada más falso: el hombre tiene, tenemos, la posibilidad de hacer la vida a nuestro antojo; convertir el otoño en festivo y divertido; ser creativos y disfrutar de la calle y del tiempo; de las relaciones y demás. Claro que sí.
miércoles, 3 de septiembre de 2008
La serpiente multicolor en Los Pedroches (con dominio del rojo reivindicativo)
Una fecha más para disfrutar en Los Pedroches. Ayer pasó por la comarca la Vuelta Ciclista a España, atravesando de lleno Pozoblanco, Pedroche y Torrecampo. Para los amantes del ciclismo fue una jornada más con este apasionante deporte, si bien en las puertas de nuestras casas; para el público pedrocheño una emocionante panorámica repleta de deportistas, colores y vitores que rompió a la hora del rancho con la cotidianidad mundana. La serpiente multicolor no defraudó con su dinamismo y espectacularidad, quebrando por un momento la serenidad y quietud sempiterna de nuestros pueblos. En esta ocasión la noticia a destacar no debe ser otra, sin embargo, que la importante implicación de los ciudadanos de Los Pedroches en la reivindicación del tren, que ya basta de gritarlo a los cuatro vientos; y los políticos sumidos como siempre en el silencio estridente de su desvenguenza, sin decir ni mu (vamos, a lo suyo, la poltrona y a vivir que son dos días).Pero la voz del Pueblo se alzó una vez más con fuerza con multitud de banderas rojas gritando como en el Sitio de Zaragona: y entre los muertos habrá siempre una lengua viva para decir que Los Pedroches no se rinden. Seguiremos luchando, día a día, y a pesar de los políticos, por una tierra desarrollada, ilusionada, que camina hacia adelante, y que ya no permite que la embarguen en el silencio y la pobleza secular. La Vuelta Ciclista a España ha sido, una vez más, una magnífica plataforma para disfrutar con el deporte y arrancar la nueva campaña de lucha por el tren, que ha empezado de nuevo...
viernes, 8 de agosto de 2008
Inauguración histórica de los Juegos Olímpicos en Pekín
Pudiera resultar un topico, como todas las celebracione de olimpiadas, pero los Juegos Olimpicos de Pekín han comenzado como se esperaba: espectaculares y grandiosos. El gigante asiatico no solamente no ha defraudado a nadie, sino que ha confirmado el elevadísimo nivel en el desarrollo de una ceremonia inaugural que ha resultado emocionante y sumamente plástica. A lo largo de más de cuatro horas han realizado un despliegue escénico difícil de igualar por el impresionante efectismo, la emocionalidad de los gestos, los deportistas, el variado contenido histórico y moderno, la esencia oriental, la participación multitudinaria, la asistencia de 91000 personas y la trasmisión directa a más de las dos terceras partes del mundo (a más de 4000 millones de personas) con las tecnologías más avanzadas (móviles, tv, internet, etc.). Un sinfín de momentos estelares que no solamente se han desarrollado en el Estadio del Nido, foco principal de atención de la jornada, sino a lo largo y ancho de la inmensa urbe: sirva simplemente de ejemplo que el extraordinario aparato de los fuegos artificiales se originaba desde 1800 puntos distintos de la ciudad. Desde el principio hasta el final han sabido mantener la atención con muchísima intensidad, desde la aparatosa cuenta atrás del segundero, para sentenciar buenos augurios estelares y astronómicos con el ocho del ocho del 2008, hasta la intriga final de la llama olímpica. Un final apoteósico, deportivo, tecnológico y de inigualable belleza de la mano del gigante Li Ning, que corrío ficcticiamente por lo alto del estadio (colgado) para encender el pebetero. La vistosidad de los fuegos ha sido excepcional, pero eso es siempre posible con recursos económicos, aunque en esta ocasión la puesta en práctica ha corrido de la mano de los inventores de la pólvora, ¡y eso se nota! Mayores méritos tiene a mi entender el haber hilvanado una escenificación muy rica y coherente, un discurso emocionante y plastico que ha corrido desde lo largo y ancho de su historia: la invención de los pergaminos, la imprenta, la seda y las rutas comerciales, la muralla china..., el futuro y la convivencia de la humanidad en la tierra a través de un hermoso globo terráqueo volando. Todo ello con un aparataje tecnológico y humano digno de consideración. La mayor efectividad se ha conseguido, sin duda, en esas escenas de miles de chinos muy bien disciplinados, y con mucho entrenamiento, desarrollando composicones de gran plasticidad y sentido artístico. Igualmente las representaciones de los distintos países que ha dilatado la inauguración, como establecen los cánones de estas celebraciones. Los protocolos políticos cortos y bien atinados; y los momentos y detalles muchos y muy bonitos: la bandera olímpica con sus mejores atletas; la hermosa canción muy bien amalgamada entre el chino y la británica, etc. En fin, un comienzo de mucha altura para el acontecimiento deportivo más importante del mundo. Como ya dijimos esta mañana, el gigante se ha despertado y tiene mucho que decir en el mundo. A nivel deportivo, también tienen con ellos los mejores augurios para hacerse con un elevadísimo número de medallas, y mucho más ahora que están en su casa. Ahora, a disfrutar.
Comienzo de Los Juegos Olímpicos de Pekín
Por fin llegó el día de los Juegos Olímpicos del gigante asiático. Pekín abre hoy las puertas al deporte mundial lleno de ilusión, con los mejores augurios de la fecha para los chinos, pues comienzan el día 8, del mes 8, del año 2008, a los ocho segundos. El acontecimiento tendrá lugar en el espectacular estadio del "Nido de Pájaro" y se contará la asistencia de mas de medio centenar de presidentes jefes de Estado, centenares de gobernates y miles de personas que directa e indirectamente a través de los mass media viviremos el inicio del espectáculo más grande del mundo. En la sombra, pero muy visibles y estridentes, quedan las tensiones de la antorcha olímpica con su difícil trasiego por el mundo, y la presión política que se ejerce sobre el país por cuestiones políticas y el sangrante problema del Tibet. La inauguración del evento tendrá lugar con una puesta en escena espectacular, con una masiva participación de más de 25.000 personas que con un extraordinario colorido, y un ritualizado acto con gusto oriental,que nos pondrá la carne de gallina; las imágenes filtradas traducen ya un impresionante comienzo lleno de teatralidad con la riqueza oriental, con el discurso de la Historia de un país singular que hoy por hoy representa ya, política y social y económicamente, uno de los pilares del mundo. Más de 1600 millones de personas que habitan en ciudades multitudinarias (shangai, 17 millones de personas) y avanzan a pasos agigantados sobre la cultura occidental. Hace unos años, bastantes, un amigo me decía que si fueramos inteligentes aprenderíamos chino, ¡y cuanta razón tenía!. En el día de hoy, y con el bombardeo informativo de cifras y eventos por venir, y la prodigalidad de juegos en marcha, solo queda dar la enhorabuena al país y desear buena suerte a un acontecimiento que es y debe ser, ante todo, un encuentro para la convivencia y el respeto; una búsqueda de acuerdos mundiales y un punto de inflexión a través de una disciplina y compeción sana como es el Deporte. El disfrute mundial de miles de enfrentamientos que se dirimen en las pistas, pues los mejores del mundo luchan por las medallas que les ensalzan como los reyes de tal o cual especialidad. Esperemos que todo discurra con normalidad, que se pueda disfrutar de las competiciones y que las autoridades chinas se sensibilicen políticamente ante la presión mundial. Al fin y al cabo es deporte es, como digo, una escusa para hacer más grato el mundo y la convivencia entre todos los países por la senda de la paz y la confraternización. La lucha, en la pista; y apartir de hoy está servida la de mejor calidad. A las 14 h. y 8 minutos tenemos, pues, cita con el mejor espectáculo del mundo.
lunes, 4 de agosto de 2008
Teatro Clásico en Los Pedroches. Esta semana en Añora
La VIII Muestra de Teatro Clásico en Los Pedroches sigue su curso, y a estas alturas ya va dejando cierto gusto; más allá de las críticas literarias a las obras, escenarios y lugares, debe quedar el sabor del espectáculo más antiguo del mundo, el disfrute de diferentes obras y la posiblidad de acercarnos a un arte que, desgraciadamente, está bastante abandonado en nuestra tierra: a pesar de los intentos (estimados) de grupos amateur. Esta semana la fiesta del teatro se traslada a Añora, que es una pequeña localidad que tiene todo el encanto de Los Pedroches. El caserío típico de la población (y del Valle) y el silencio de un pueblo, roto solamente por esporádicos ruidos de tasca o alguna terraza de verano; pero aún se puede ver la gente en el fresco, a los vecinos charlando y algún transeunte deambulando en la obscuridad. Para una muestra de teatro es un buen lugar, porque no le faltan rincones para celebrar una puesta en escena (otra cosa es que no se aprovechen) , y en todo caso para pasear después de la función. En esta ocasión podremos ver (el viernes día 8) una puesta en escena de la obra de Rojas Zorrilla Entre bobos anda el juego, que siguiendo los cánones del teatro seiscentista y sus intrigas nos harán pasar un buen rato. La compañía TEATRO PAR ha optado por aprovechar el argumento tal cual, si bien trasladando el nudo de la obra al s. XX, con su correspondiente acomodación y caracterización de personajes. Al día siguiente podremos disfrutar también en Añora con las Alegres comadres de Windsor de W. Shakespeare, que será un broche de oro para esta muestra de teatro en la villa de La Noria. Pues, bien, a disfrutar y divertinos con el Teatro y esta población histórica a la que antaño tampoco le faltaron lances y enredos parecidos en su contexto rural (salvando las distancias).
sábado, 19 de julio de 2008
Premios Encina de Los Pedroches
Hace ya varias semanas que se entregaron los Premios Encina de Los Pedroches, y cabría hacer sobre ello algunos comentarios. Primeramente dar la enhorabuena a los premiados, que deben disfrutar de ese cumplimiento por parte de la comarca, que les ha concedido ese galardón. Dicho esto, rápidamente hay que poner sobre la mesa algunas cuestiones de suma importancia, y que a mi entender deben de considerarse muy seriamente: creo que está bastante claro a estas alturas, y es vox populi , que existe un descontento bastante generalizado respecto a estos premios; no solamente a nivel político de ciertos grupos (como se pone de manifiesto en la presente edición), sino por parte de los vecinos de Los Pedroches, de las instituciones e incluso de miembros que participan directa o indirectamente de alguna manera en todo este tinglado. Los males que se le achacan son muchos y muy diversos, desde el propio sentido de los premios a la formulación, orientación y desarrollo con que se conciben y ponen en práctica. Son cuestiones todas ellas de no poca enjundia, pues en el fondo generan problemas graves de forma y contenido, y tal vez sea porque no se tiene muy claro qué es lo que se quiere..., qué se busca con ellos y hacia donde se orientan. Por ahora se observan algunas cuestiones de forma bastante objetiva: que están, de una u otra, forma politizados y muy directamente relacionados con la cosa política, e institucionalizados por parte de la Mancumunidad y los Ayuntamientos; y no faltan quejas tampoco desde el ámbito de las críticas hacia los medios de comunicación, que a veces su independencia está debilitada por la proximidad o lejanía (más proximidad que otra cosa) a los políticos y las instituciones, subvenciones, apoyos, etc. Tampoco parece que haya consenso en cuanto al desarrollo de los espectáculos de entrega, que no acaban de gustar por muchas razones (desorganización, cutrez en el contenido, protagonismos, premiados, etc.). Inevitablemente inciden en ello las premisas anteriores, es decir, quiénes promueven estos premios y para qué, que es la cuestión primordial.
Pienso sinceramente que la cuestión debe plantearse muy seriamente desde el fondo. Personalmente creo que no es malo que existan estos premios, y pueden tener un gran sentido si están enfocados adecuadamente; y éste, a mi entender, debe ser el de favorecer una conciencia comarcal, el de apostar entre todos por una colectividad vinculada por lazos históricos y que cohabita en un mismo espacio geográfico; unos vecinos que han generado unos principios culturales que les singularizan dentro del marco provincial cordobés, andaluz , español y europeo; defender una tierra que vive bajo unos mismos parámetros socio-económicos y precisa del impulso de todos para apostar, de forma decidida, por un futuro que represente la defensa de los valores culturales y señas de identidad; y el impulso hacia formas de desarrollo compatible con el medio rural que nos define. Los Pedroches somos esencialmente gentes de pueblo (sanas), con un marco físico precioso y con una forma de ser que nos define; y ello lo queremos defender al ultranza sin menoscabo de unos adecuados niveles de bienestar y desarrollo sostenible. Creo que estos son en general los presupuestos básicos de la comarca, pero es neceasrio y fundamental que se asienten algunos aspectos de relieve, como la inminente necesidad de potenciar la conciencia de comarca. A veces se nos olvida que se trata de un concepto nuevo y reciente, pues a pesar de convivir en un mismo marco geográfico no hemos tenido todos un idéntico pasado; no ha existido una homogeneidad socio-económica y ni una identidad cultural; ni por supuesto un sentido de unidad en los planteamientos actuales, buscando nuestra definición de Pueblo singular y propiciando un mismo futuro. Ha sido en las últimas décadas (s. XX) cuando se han suscitado los mayores atisbos de hacer comarca, empezando por las formas más simples (el propio nombre) y propiciando intereses económicos, políticos, culturales, etc. Sin embargo, queda aún un largo camino por hacer, pues falta unidad de acción y de concepto, sobran encontronazos entre pueblos e instituciones, protagonismos, reiteraciones en actos, etc. En definitiva, debemos buscar un encuentro que verdaderamente aúne posiciones a todos los niveles, y que se conforme un horizonte de intereses válidos para todos. Efectivamente, no es cosa de un día.
Bajo estos presupuestos teóricos, expuestos de forma sumaria y a bote pronto, habría que entender el Premio de Encina de Los Pedroches. Pienso que aunque es un acto pequeño y puntual puede favorecer el sentimiento de comarca, y pergeñar progresivamente esa conciencia que precisa ir asentando y definiendo la población de Los Pedroches. Tal vez los premios en sí mismos no sean, ni deban ser, más que una simple escusa para potenciar lo que interesa, que es impulsarnos como colectivo y sentirnos unidos, con unos mismos objetivos, con unos mismos horizontes de futuro que puedan servirnos para para andar a diario en este mundo globalizado. Desde este planteamiento, los objetivos parecen nítidos, pues se trataría simplemente de propiciar entre TODOS un espacio (físico y espiritual) común, y por ello es imprescindible que se implique un abanico más amplio y distinto de actores en la formulación y desarrollo de los premios (asociaciones, vecinos, colectivos, etc.).
Por otro lado, el cambio y la dinamización de enfoque supone también nuevos objetivos respecto a los premiados o aquiénes se quiere premiar. Si el gran objetivo es la COMARCA hay que definir muy bien lo que se busca en sentido amplio: pues hacer comarca no solamente es figurar más en los períodicos, o salir en más fotos..., o personas prestigiadas por grandes títulos (catedráticos, etc.); creo que son muchas las personas que a diario viven y defienden el espíritu de la tierra con sus trabajos, propiciando el desarrollo económico y cultural, etc.; la excelencia a menudo está más en lo cotidiano de lo que nos pensamos, pues son las personas que realmente levantan los pueblos y naciones. No quiero decir con ello que no se deba premiar o valorar a quienes de forma evidente han alcanzado un determinado estatus (académico, institucional, económico, etc.), que obviamente deben de ser merecedores en ocasiones de los susodichos galardones; pero no solamente por los oropeles del título o de la política. Creo que sobre todo hay que vincular muy especialmente la excelencia personal y profesional con el espíritu de comarca, con la defensa de nuestros intereses y el impulso social y cultural de nuestra tierra; con el afán de esas personas por ensalzar con humildad y modestia nuestros valores sin estar esperando dádivas ni prebendas institucionales. Lo que sí parece claro es que en tales decisiones deben intervenir una mayor variedad de criterios y personas, y no es tan difícil premiar a los más destacados en lo que nos interesa a todos. Desgraciadamente no son muchas las personas que, anualmente y a diario, brillen con luz intensa sobre los demás en la defensa de nuestros intereses comarcales.
La gala de entrega se mejorará en la medida en que lo anterior esté comprendido y se formulen unos premios de Los Pedroches con un auténtico sentido. Si hemos definido bien los objetivos, y nos reunimos amblamente con un fin comarcal (en el que se puenden hacer planteamientos muy dispares), ya se han conseguido algo; si además las personas elegidas son el resultado de unos criterios válidos y aceptados por todos, establecidos de acuerdo con nuestros intereses, pues se consolidará y pretigiarán los premios y a los premiados; sobre todo por ser personas excepcionales, con la excelencia de su actuación por delante, y siendo modelos a seguir en la lucha y defensa de nuestra tierra. Todo ello hará, como digo, que la gala gane en forma y en contenido, que si ahora no lo tiene es precisamente por que camina a la deriva, sin una definición clara de lo que se quiere.
Así pues, entiendo que debemos empezar por lo primero, que no es otra cosa que establecer una mesa amplia y general (no los de siempre, los políticos de la foto y los personajes que se juntan para cuestiones de cultura) de debate para establecer qué es lo qué queremos y como debemos de hacerlo. El premio Encina de Los Pedroches, no obstante, no debe se ser más que un pequeño pilar de toda una intensa labor que debe de comenzar a realizarse en pro de la comarca. Es nuestro futuro.
Pienso sinceramente que la cuestión debe plantearse muy seriamente desde el fondo. Personalmente creo que no es malo que existan estos premios, y pueden tener un gran sentido si están enfocados adecuadamente; y éste, a mi entender, debe ser el de favorecer una conciencia comarcal, el de apostar entre todos por una colectividad vinculada por lazos históricos y que cohabita en un mismo espacio geográfico; unos vecinos que han generado unos principios culturales que les singularizan dentro del marco provincial cordobés, andaluz , español y europeo; defender una tierra que vive bajo unos mismos parámetros socio-económicos y precisa del impulso de todos para apostar, de forma decidida, por un futuro que represente la defensa de los valores culturales y señas de identidad; y el impulso hacia formas de desarrollo compatible con el medio rural que nos define. Los Pedroches somos esencialmente gentes de pueblo (sanas), con un marco físico precioso y con una forma de ser que nos define; y ello lo queremos defender al ultranza sin menoscabo de unos adecuados niveles de bienestar y desarrollo sostenible. Creo que estos son en general los presupuestos básicos de la comarca, pero es neceasrio y fundamental que se asienten algunos aspectos de relieve, como la inminente necesidad de potenciar la conciencia de comarca. A veces se nos olvida que se trata de un concepto nuevo y reciente, pues a pesar de convivir en un mismo marco geográfico no hemos tenido todos un idéntico pasado; no ha existido una homogeneidad socio-económica y ni una identidad cultural; ni por supuesto un sentido de unidad en los planteamientos actuales, buscando nuestra definición de Pueblo singular y propiciando un mismo futuro. Ha sido en las últimas décadas (s. XX) cuando se han suscitado los mayores atisbos de hacer comarca, empezando por las formas más simples (el propio nombre) y propiciando intereses económicos, políticos, culturales, etc. Sin embargo, queda aún un largo camino por hacer, pues falta unidad de acción y de concepto, sobran encontronazos entre pueblos e instituciones, protagonismos, reiteraciones en actos, etc. En definitiva, debemos buscar un encuentro que verdaderamente aúne posiciones a todos los niveles, y que se conforme un horizonte de intereses válidos para todos. Efectivamente, no es cosa de un día.
Bajo estos presupuestos teóricos, expuestos de forma sumaria y a bote pronto, habría que entender el Premio de Encina de Los Pedroches. Pienso que aunque es un acto pequeño y puntual puede favorecer el sentimiento de comarca, y pergeñar progresivamente esa conciencia que precisa ir asentando y definiendo la población de Los Pedroches. Tal vez los premios en sí mismos no sean, ni deban ser, más que una simple escusa para potenciar lo que interesa, que es impulsarnos como colectivo y sentirnos unidos, con unos mismos objetivos, con unos mismos horizontes de futuro que puedan servirnos para para andar a diario en este mundo globalizado. Desde este planteamiento, los objetivos parecen nítidos, pues se trataría simplemente de propiciar entre TODOS un espacio (físico y espiritual) común, y por ello es imprescindible que se implique un abanico más amplio y distinto de actores en la formulación y desarrollo de los premios (asociaciones, vecinos, colectivos, etc.).
Por otro lado, el cambio y la dinamización de enfoque supone también nuevos objetivos respecto a los premiados o aquiénes se quiere premiar. Si el gran objetivo es la COMARCA hay que definir muy bien lo que se busca en sentido amplio: pues hacer comarca no solamente es figurar más en los períodicos, o salir en más fotos..., o personas prestigiadas por grandes títulos (catedráticos, etc.); creo que son muchas las personas que a diario viven y defienden el espíritu de la tierra con sus trabajos, propiciando el desarrollo económico y cultural, etc.; la excelencia a menudo está más en lo cotidiano de lo que nos pensamos, pues son las personas que realmente levantan los pueblos y naciones. No quiero decir con ello que no se deba premiar o valorar a quienes de forma evidente han alcanzado un determinado estatus (académico, institucional, económico, etc.), que obviamente deben de ser merecedores en ocasiones de los susodichos galardones; pero no solamente por los oropeles del título o de la política. Creo que sobre todo hay que vincular muy especialmente la excelencia personal y profesional con el espíritu de comarca, con la defensa de nuestros intereses y el impulso social y cultural de nuestra tierra; con el afán de esas personas por ensalzar con humildad y modestia nuestros valores sin estar esperando dádivas ni prebendas institucionales. Lo que sí parece claro es que en tales decisiones deben intervenir una mayor variedad de criterios y personas, y no es tan difícil premiar a los más destacados en lo que nos interesa a todos. Desgraciadamente no son muchas las personas que, anualmente y a diario, brillen con luz intensa sobre los demás en la defensa de nuestros intereses comarcales.
La gala de entrega se mejorará en la medida en que lo anterior esté comprendido y se formulen unos premios de Los Pedroches con un auténtico sentido. Si hemos definido bien los objetivos, y nos reunimos amblamente con un fin comarcal (en el que se puenden hacer planteamientos muy dispares), ya se han conseguido algo; si además las personas elegidas son el resultado de unos criterios válidos y aceptados por todos, establecidos de acuerdo con nuestros intereses, pues se consolidará y pretigiarán los premios y a los premiados; sobre todo por ser personas excepcionales, con la excelencia de su actuación por delante, y siendo modelos a seguir en la lucha y defensa de nuestra tierra. Todo ello hará, como digo, que la gala gane en forma y en contenido, que si ahora no lo tiene es precisamente por que camina a la deriva, sin una definición clara de lo que se quiere.
Así pues, entiendo que debemos empezar por lo primero, que no es otra cosa que establecer una mesa amplia y general (no los de siempre, los políticos de la foto y los personajes que se juntan para cuestiones de cultura) de debate para establecer qué es lo qué queremos y como debemos de hacerlo. El premio Encina de Los Pedroches, no obstante, no debe se ser más que un pequeño pilar de toda una intensa labor que debe de comenzar a realizarse en pro de la comarca. Es nuestro futuro.
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QUE PARE EL TREN EN LOS PEDROCHES
Vista Parcial de la Manifestación en la Estación de Villanueva